sábado, 9 de mayo de 2009

Segundo puesto en parrilla

Por un pelo! Esto es lo que habrá pensado Sebastian Vettel al concluir la definitiva Q3, cuando ha visto como Jenson Button le arrebataba la pole por una escasa décima de segundo en la última curva...

La primera posición de parrilla llegó a ser del alemán durante unos preciosos instantes, hasta que el británico obró el milagro en el tercer sector. Sin embargo, Vettel tiene que estar más que contento: consigo mismo, con el excepcional trabajo de su equipo y con el rendimiento del RB5, que se perfila como un serio aspirante al título mundial.





Pero que no engañen las posiciones en parrilla, porque a pesar de todo, la pole habría sido de Vettel en igualdad de condiciones con el Brawn, en lo que se refiere a cargas de combustible, ya que el monoplaza del británico ha ido un poco más descargado que el coche del alemán. Sabiendo esto, me atrevo a afirmar a día de hoy, que el Red Bull va a luchar por el campeonato del mundo, lo que podría llevar a Vettel a convertirse en el campeón más joven de toda la historia. Y es que los Brawn ya no van "tan sobrados"...

Desde luego, Vettel tiene todas las papeletas, y sobre todo, las cualidades necesarias para ser campeón del mundo, algo que quizás, y siempre desde mi perspectiva, no tiene Button, quien se está sirviendo de tener un monoplaza muy trabajado, pero que cuando no ha contado con un coche al 100%, no ha sido capaz de lograr nada...

lunes, 27 de abril de 2009

Segundo puesto para Seb

Podría haber sido mejor el resultado obtenido por el jovencísimo piloto alemán, pero marchar detrás de Trulli hasta que este entró en su última parada a cambiar a gomas superblandas, le frenó en exceso, lo que impidió que ganara la prueba.





De este hecho se benefició claramente el ya no tan favorito para el título, (a pesar de la diferencia de puntos), Jenson Button. No obstante, impecable carrera también la del británico; no así la de los dos coches de Toyota, que a pesar de haber copado la primera fila de la parrilla, no lograron certificar la primera victoria en la historia de Toyota.

Al margen de esto, Vettel parece que se está comenzando a acostumbrar a eso de estar en la pomada. El ritmo del piloto alemán, y por supuesto del RB5, es demoledor, y como siempre digo, sin KERS, ni difusores, ni nada... extraordinario. Si no fuera por el incidente con Kubica en Melbourne, estaría aún más cerca de Button; aún así, yo no me descuidaría mucho, porque Sebastian ha venido este año para aspirar a lo máximo, antes de un posible salto a Ferrari en un futuro no muy lejano.





Del resto de pilotos, destacar los tres primeros puntos conseguidos por la escudería Ferrari, gracias a la sexta plaza lograda por Kimi Räikkönen. Massa concluyó sin puntuar por cuarta carrera consecutiva. Preocupación es lo que se debe estar respirando en la escudería del "Cavallino Rampante", donde están empezando a meditar centrarse en la preparación del monoplaza del año que viene, además de un cambio de pilotos...

Por último, Fernando Alonso volvió a tener un día complicado, esta vez forzado por él mismo, que hizo una salida nefasta, perdiendo varias posiciones, que le obligaron a luchar más de lo que se esperaba. Finalmente, se tuvo que conformar con salvar un punto, que le sabe a poco.

Ahora toca esperar dos semanas hasta que la Fórmula 1 llegue a Montmeló, donde los motores volverán a rugir, y donde se presume que tanto Red Bull como Brawn, volverán a estar ahí arriba.

jueves, 23 de abril de 2009

Mejor estreno imposible

Al fin estreno el tablón de entradas del blog. Y es que llevo algunos días trabajando en el formato y en el diseño de la página, para que todo estuviera totalmente listo para la puesta de largo. Y que mejor forma de estrenar Fórmula Vettel, que con una entrada dedicada a la victoria que consiguió el pasado fin de semana en China el joven piloto alemán, Sebastian Vettel.





Definitivamente tenemos un futuro campeón de Fórmula 1 entre manos. Y no lo digo yo; algunas voces autorizadas del "gran circo", ya ven en él al sucesor de Michael Schumacher. Sin embargo, creo que las comparaciones siempre han sido y serán odiosas. El heptacampeón del mundo, ya retirado de la competición, será siempre un mito en la Fórmula 1, y comparar a alguien con él, sería bastante atrevido. Cada piloto es un mundo: las cualidades, las debilidades, la forma de ser, el estilo de pilotaje... todo, es diferente, lo que hace que entre cada piloto pueda haber incluso un mundo de diferencia.

Pero dejando todas estas comparaciones al margen, hay que reconocer que tanto Vettel como el RB5 de Red Bull mostraron un nivel y un rendimiento increíbles, dejando claro que tienen un coche con el que aspiran a ganar. El monoplaza se comportó de maravilla el día de la calificación, en condiciones de seco, pero es que al día siguiente, con la tromba de agua que descargó sobre el circuito de Shanghai, rindió a un ritmo espectacular. Además, este poderío lo han conseguido sin ayudarse ni del KERS, que tantos problemas están trayendo a algunos equipos ni de difusor alguno, que modifique polémicamente su carga aerodinámica. El resultado: un doblete histórico para el equipo austriaco, que les da alas, tal y como reza el eslogan publicitario de la bebida energética del propietario Dietrich Mateschitz.





Pero que nadie piense que esta es la primera victoria de Sebastian en la máxima competición del automovilismo internacional; el año pasado ya se subió a lo más alto del cajón con un Toro Rosso, por lo que su victoria en China, no es casual, y solo viene a reafirmar lo que muchos ya pensaban y otros temían: que Vettel está aquí para llegar a lo más alto.

Al menos, su palmarés, aunque corto, lo demuestra. Y es que siendo tan joven, ya tiene dos "poles" y dos victorias en su haber, algo impresionante, si tenemos en cuenta que no todos los pilotos que llegan a la F1, son capaces siquiera de conseguir una victoria, como es el caso de su compatriota Nick Heidfeld, que con 154 carreras a sus espaldas, aún no ha vencido en una sola carrera.





Así que ahí quedan los números de alguien que ya aspira a ser campeón del mundo a pesar de su juventud. Desde el equipo ya comienzan a soñar con hacerse con el título mundial, que les de el prestigio suficiente para terminar de ganarse el respeto de propios y extraños.