jueves, 23 de abril de 2009

Mejor estreno imposible

Al fin estreno el tablón de entradas del blog. Y es que llevo algunos días trabajando en el formato y en el diseño de la página, para que todo estuviera totalmente listo para la puesta de largo. Y que mejor forma de estrenar Fórmula Vettel, que con una entrada dedicada a la victoria que consiguió el pasado fin de semana en China el joven piloto alemán, Sebastian Vettel.





Definitivamente tenemos un futuro campeón de Fórmula 1 entre manos. Y no lo digo yo; algunas voces autorizadas del "gran circo", ya ven en él al sucesor de Michael Schumacher. Sin embargo, creo que las comparaciones siempre han sido y serán odiosas. El heptacampeón del mundo, ya retirado de la competición, será siempre un mito en la Fórmula 1, y comparar a alguien con él, sería bastante atrevido. Cada piloto es un mundo: las cualidades, las debilidades, la forma de ser, el estilo de pilotaje... todo, es diferente, lo que hace que entre cada piloto pueda haber incluso un mundo de diferencia.

Pero dejando todas estas comparaciones al margen, hay que reconocer que tanto Vettel como el RB5 de Red Bull mostraron un nivel y un rendimiento increíbles, dejando claro que tienen un coche con el que aspiran a ganar. El monoplaza se comportó de maravilla el día de la calificación, en condiciones de seco, pero es que al día siguiente, con la tromba de agua que descargó sobre el circuito de Shanghai, rindió a un ritmo espectacular. Además, este poderío lo han conseguido sin ayudarse ni del KERS, que tantos problemas están trayendo a algunos equipos ni de difusor alguno, que modifique polémicamente su carga aerodinámica. El resultado: un doblete histórico para el equipo austriaco, que les da alas, tal y como reza el eslogan publicitario de la bebida energética del propietario Dietrich Mateschitz.





Pero que nadie piense que esta es la primera victoria de Sebastian en la máxima competición del automovilismo internacional; el año pasado ya se subió a lo más alto del cajón con un Toro Rosso, por lo que su victoria en China, no es casual, y solo viene a reafirmar lo que muchos ya pensaban y otros temían: que Vettel está aquí para llegar a lo más alto.

Al menos, su palmarés, aunque corto, lo demuestra. Y es que siendo tan joven, ya tiene dos "poles" y dos victorias en su haber, algo impresionante, si tenemos en cuenta que no todos los pilotos que llegan a la F1, son capaces siquiera de conseguir una victoria, como es el caso de su compatriota Nick Heidfeld, que con 154 carreras a sus espaldas, aún no ha vencido en una sola carrera.





Así que ahí quedan los números de alguien que ya aspira a ser campeón del mundo a pesar de su juventud. Desde el equipo ya comienzan a soñar con hacerse con el título mundial, que les de el prestigio suficiente para terminar de ganarse el respeto de propios y extraños.